El estado de la caída (Marzo 2026):
De 5.000 a 20: En su época dorada, Garbarino empleaba a más de 5.000 personas. Al momento de la quiebra, solo quedaban menos de 20 empleados resistiendo en un barco que ya estaba hundido.
El cierre de los últimos locales: El fallo ordenó la clausura de las únicas tres bocas que aún figuraban activas: la sucursal de Cabildo (Belgrano), la de calle Uruguay (Centro) y el outlet de Almagro.
Patrimonio bajo control: A partir de ahora, Garbarino ya no maneja ni un centavo. Todo su patrimonio (marcas, inmuebles, automotores y acciones en Tierra del Fuego) pasa a manos de una sindicatura que buscará vender hasta el último tornillo para pagarle a los miles de acreedores.
El fracaso del plan Rosales
La llegada del empresario Carlos Rosales en 2020 fue vista por muchos como el milagro necesario, pero terminó siendo el capítulo final del desastre. Entre la caída del consumo, deudas impagables y una estructura que no pudo adaptarse al e-commerce a tiempo, la empresa pasó de controlar el 30% del mercado a ser un fantasma en las avenidas.
"La firma no logró reunir las mayorías necesarias entre sus acreedores", reza el fallo, confirmando que nadie, ni bancos ni proveedores, confiaba ya en la viabilidad del negocio.
¿Qué pasa con los activos en Tierra del Fuego?
La quiebra golpea también al sur. El juzgado ordenó notificar a la provincia de Tierra del Fuego, ya que Garbarino era dueña de acciones en Tecnosur y Digital Fueguina. Estos activos ahora entran en la bolsa de liquidación, lo que genera una nueva incertidumbre sobre el futuro de esas plantas industriales.