+
 

Tras las protestas, China comenzó a suavizar las restricciones por el coronavirus

Varias ciudades de China flexibilizaron algunas medidas anticovid tras las manifestaciones que el presidente Xi Jinping atribuyó a la "frustración" de la población luego de tres años de pandemia.
 
La indignación de la población ante la política de "cero covid" impuesta por las autoridades para luchar contra la pandemia generó el fin de semana pasado unas protestas de una magnitud inédita desde hacía décadas.
 
Funcionarios europeos revelaron hoy que Xi le dijo al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que las protestas en su país se deben a la "frustración" de la población luego de tres años de pandemia y sugirió una mayor flexibilización de las medidas anticovid.
 
De acuerdo con la fuente, en la conversación mantenida ayer, Xi señaló que la variante Ómicron, menos letal, podría permitir una flexibilización en las estrictas restricciones vigentes en China.
 
Según la misma fuente, Michel sugirió a Xi que China siga el camino europeo de priorizar la vacunación y no los confinamientos.
 
Xi, añadió este funcionario, le dijo a Michel que "ahora la epidemia en China es básicamente de Ómicron, menos letal, y que eso abre la posibilidad de más apertura en las restricciones".
 
De acuerdo con la fuente, Xi dijo que esa apertura ya era visible en algunas regiones del país.
 
Un día antes, la viceprimera ministra Sun Chunlan reconoció ante la comisión nacional de salud que la variante Ómicron del coronavirus era menos peligrosa y afirmó que la tasa de vacunación había mejorado, según la agencia oficial de noticias Xinhua.
 
La forma de China de encarar el virus se encuentra "ante nuevas circunstancias", declaró.
 
Figura central de la estrategia china ante la pandemia, Sun no hizo ninguna mención a la política de "cero covid", dando a entender que quizás esta estrategia, que desde hace tres años impacta la vida de la población china y su economía, podría suavizarse próximamente.
 
Lo cierto es que después de las históricas manifestaciones, varias ciudades empezaron a suavizar las restricciones sanitarias.
 
A partir de hoy, la ciudad de Chengdu (suroeste) dejará de exigir un resultado de test negativo reciente para entrar en los lugares públicos o tomar el subte. Solo será necesario un pase sanitario en verde, que confirma que no se atravesó ninguna zona "de alto riesgo", informó la agencia de noticias AFP.
 
En la capital, Beijing, las autoridades sanitarias pidieron a los hospitales que dejen de rechazar a pacientes que no tengan un test PCR negativo de menos de 48 horas.
 
En China se han producido varios decesos por los retrasos en los tratamientos médicos causados por las medidas anticovid, entre ellos un bebé de cuatro meses que falleció recientemente por tener que estar en cuarentena con su padre.
 
En las manifestaciones de este fin de semana, estas muertes volvieron a cobrar actualidad, y en las redes sociales se hizo viral un mensaje con todos los nombres de las personas fallecidas por negligencias debidas a las restricciones sanitarias.
 
Muchas otras ciudades, afectadas por nuevos brotes de coronavirus, comenzaron a autorizar la reapertura de restaurantes, centros comerciales y escuelas, dejando de lado las estrictas medidas que regían hasta ahora.
 
En la ciudad de Urumqi, capital de la región de Xinjiang (noroeste), donde se produjo un incendio mortal que desató las primeras manifestaciones, las autoridades anunciaron hoy que supermercados, hoteles, restaurantes y estaciones de esquí serían abiertos de forma progresiva.  
 
Esta ciudad, de más de 4 millones de habitantes, tuvo uno de los confinamientos más largos de China. Algunos de sus barrios permanecieron cerrados desde agosto.
 
El 26 de noviembre, un incendio en un edificio de viviendas causó 10 muertos, y muchos ciudadanos dijeron que la labor de los bomberos se vio entorpecida por la normativa sanitaria.
 
En un análisis publicado el viernes en el Diario del Pueblo, órgano del Partido Comunista en el poder, varios expertos en salud apoyaron las medidas tomadas por algunas autoridades locales para permitir que los casos positivos efectúen la cuarentena en casa.
 
Es un cambio radical respecto a las normas que prevalecen en gran parte del país, que exigen que las personas contagiadas sean confinadas en instalaciones gubernamentales.
 
La ciudad industrial de Dongguan (sur) anunció ayer que las personas con "condiciones específicas" que no fueron detalladas deben ser autorizadas a quedarse en su domicilio durante el aislamiento.
 
La megalópolis tecnológica de Shenzhen, también en el sur, empezó a aplicar una política parecida el miércoles.
 
Y a nivel nacional, responsables del gobierno también apuntaron que podría plantearse ablandar las restricciones.
 
La estricta política antocovid que ha llevado adelante China ha provocado la cancelación de algunos eventos, entre ellos el Gran Premio de China de Fórmula 1, que estaba programado para el 16 de abril del año próximo, y fue suspendido debido a "las continuas dificultades" generadas por el coronavirus.
 
"La Fórmula 1 puede confirmar, tras el diálogo con el promotor y las autoridades pertinentes, que el Gran Premio de China de 2023 no se celebrará debido a las continuas dificultades que presenta la situación del Covid-19", anunció hoy la máxima categoría del automovilismo en un comunicado oficial.

Comercial: +54 2954 806082

Tu mensaje: +54 2954 350100

Mail: [email protected]

Redacción: [email protected]

 ADMINISTRADOR